¿Qué son las famosas “colaciones”? por Romina Pereriro

Seguramente escuchaste mencionar los beneficios de incluir en tu dieta 2 o 3 colaciones por día, pero… ¿sabés a que llamamos colaciones?

Son pequeñas ingestas que hacemos entre las comidas principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena) que nos ayudan a llegar con menos hambre a las comidas y así, poder elegir mejor la calidad de los alimentos como las porciones que queremos comer

¿Por qué las colaciones son importantes en los chicos?
Porque creamos buenos hábitos alimentarios en los chicos, al ofrecerles los nutrientes que necesitan para su desarrollo y crecimiento. Un snack nutritivo es aquel que considera porciones moderadas de alimentos, las que dependen de la edad de los niños.

Para que los chicos incorporen este hábito, podes hacerlos participar en la preparación, para que transmitan sus preferencias sobre frutas u otros sabores, lo que permitirá preparar propuestas que despierten su curiosidad y finalmente quieran consumir y no que se queden guardadas en la mochila.

Hacer pequeñas comidas a lo largo del día ayuda a llegar con menos hambre a las comidas principales. Los chicos suelen optar por golosinas como galletitas o alfajores para comer durante el recreo. Pero las colaciones también pueden contribuir a una buena alimentación.
Es muy importante ayudar a los niños a distinguir entre colaciones adecuadas y las que no lo son: recorda que los hábitos se adquieren desde la infancia. Mientras son chiquitos no les ofrezcas grandes cantidades: entre comidas bastan unas cucharadas de yogur, por ejemplo.

Alrededor de los 7 años empiezan a elegir sus propias colaciones a pedir las que están de moda. Y como no siempre lo que se promociona como elección sana realmente lo es, es tiempo de enseñarles a elegir entre opciones ricas y nutritivas como barritas de cereal, turrón, semillas de girasol, frutas frescas.

Hacia la adolescencia los chicos se vuelven más independientes y por lo tanto su alimentación comienza a estar menos supervisada; tienden a comer más colaciones y menos comidas principales. Trata que tu hijo no coma sólo comidas rápidas. Preguntale qué come en la escuela, averigua qué se vende en el kiosco del colegio y quizás puedas hablar con otras mamás y ponerse entre todas de acuerdo para conversar con el kiosco escolar y ver como pueden incluir opciones mas nutritivas.

La cuestión es saber elegir los snacks. No es lo mismo un alfajor de chocolate que una zanahoria rallada. Existe una gran variedad de posibilidades para hacer colaciones saludables. Lo importante es planificar, con moderación y creatividad.

¿Qué podés elegir?
Preferí alimentos que te gusten y que no agreguen muchas grasas y calorías. Tene varias opciones ya porcionadas en la heladera, o en la alacena, bien accesibles y visibles. Podés guardar todos los días alguna en la mochila, en el bolso o llevar en el auto.

Algunos ejemplos de colaciones:
Un yogurt, solo o con frutas o con cereales
Un puñadito de frutas secas
Una fruta (la que más te guste!!)
Un vaso de ensalada de frutas
Un paquete de tutucas
Un alfajor de arroz
Una galletita de chocolate
2 rollitos de jamon con queso
Un huevo duro
Postrecitos light de vainilla o chocolate
Barrita de cereal
Una porción de queso port salut

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